La ansiedad —una sensación abrumadora de miedo, pavor y preocupación— puede dificultar las actividades cotidianas. Hacerle saber a un amigo o ser querido que sufre de ansiedad que lo apoyas puede ser de gran ayuda. Usa estos consejos para iniciar una conversación.
Demuestra que te importa.
Puedes decir:
- “¿Cómo te sientes? Estoy aquí para escucharte y apoyarte.”
- “Me preocupa que últimamente te hayas sentido ansioso. Avísame si quieres hablar.”
- “Me importas y quiero que te sientas mejor. ¿Quieres que vayamos a comer y hablemos de ello?”
Recuérdales que las cosas pueden mejorar.
Puedes decir:
- “Muchas personas sufren de ansiedad; no hay nada de qué avergonzarse. Y puede mejorar con tratamiento.”
- “Existen terapias y medicamentos para la ansiedad. Recibir tratamiento es lo mejor que puedes hacer.”
- “Sé que pedir ayuda puede ser difícil, pero recibir tratamiento puede ayudarte a retomar tus actividades normales.”
Ofrezca su ayuda.
Puedes decir:
- “Quiero que te mejores. ¿Puedo ayudarte a concertar una cita con tu médico?”
- “¿Cómo puedo ayudarte mejor?”
- “Puedes llamarme o enviarme un mensaje de texto cuando quieras si necesitas ayuda, o si simplemente quieres hablar.”
- “Mover el cuerpo puede ayudarte a controlar el estrés y a sentirte mejor. ¿Te gustaría que saliéramos a caminar el sábado?”
- “Quizás te sientas mejor si hablas con personas que están pasando por lo mismo que tú. ¿Puedo ayudarte a encontrar un grupo de apoyo?”
Haz preguntas que pueden salvarte la vida.
Muchas personas con ansiedad también sufren de depresión. Pregúntale a tu amigo o ser querido que padece ansiedad cómo está. Por ejemplo, puedes preguntarle: "¿Te sientes seguro/a?" o "¿Te has sentido desesperanzado/a o has pensado en hacerte daño últimamente? Estoy aquí para ti. Llama o envía un mensaje de texto a la Línea de Prevención del Suicidio y Crisis al 988".“