A muchas personas les cuesta hacer suficiente ejercicio. Si alguien a quien quieres tiene dificultades para mantenerse activo, puedes ayudarle. Aquí tienes algunos consejos para empezar.
Sugieran actividades que puedan hacer juntos.
- Empiecen poco a poco: intenten dar un paseo juntos después de cenar dos veces por semana o hacer flexiones durante los anuncios mientras ven la televisión.
- Varía tu rutina: busca diferentes maneras de moverte, como bailar o hacer ejercicios de equilibrio.
- Prueben algo nuevo: tomen una clase de ejercicio juntos o practiquen un deporte que les guste a ambos.
Hazlo parte de tu rutina diaria.
- Queden en el gimnasio o centro recreativo local de camino a casa después del trabajo.
- Despiértate un poco más temprano para que puedan dar un paseo a paso ligero juntos antes del desayuno.
- Elige un momento determinado para hacer actividad física, como justo después de ver tu programa de televisión favorito.
- Ve en bicicleta o caminando a la tienda o a la cafetería.
Tómese el tiempo necesario para comprender la situación.
¿Cuáles son las razones por las que tu ser querido no es más activo? Por ejemplo, tal vez se sienta abrumado o avergonzado. Habla con él o ella sobre lo que le dificulta realizar actividad física y pregúntale cómo puedes apoyarlo.
Reconoce los pequeños esfuerzos.
- Ten paciencia: el cambio lleva tiempo.
- Recuerda, ¡cualquier cantidad de actividad física es mejor que ninguna!
- Ofrezca ánimo y elogios; puede decir: "¡Buen trabajo al conseguir una caminata hoy!"“
- Señala las opciones positivas; por ejemplo, puedes decir: "Me alegra que vayamos caminando al parque en lugar de ir en coche".“