Conceptos básicos: Descripción general
Si su hijo tiene entre 8 y 18 años, consulte con el médico sobre la posibilidad de realizarle pruebas de detección de ansiedad, incluso si no observa signos de ningún problema.
¿Por qué necesito que le hagan una prueba de detección de ansiedad a mi hijo?
La ansiedad puede afectar el estado de ánimo de su hijo e interferir con sus actividades habituales, como ir a la escuela o pasar tiempo con familiares y amigos.
La buena noticia es que la ansiedad se puede tratar con terapia, medicamentos o una combinación de ambos. Cuando consulte con el médico de su hijo sobre la posibilidad de realizarle una prueba de detección de ansiedad, infórmese sobre los servicios disponibles en caso de que su hijo necesite atención de seguimiento.
Conceptos básicos: ¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es una sensación de miedo, pavor y preocupación. Puede ser una reacción normal a una situación estresante, como hacer un examen o empezar un nuevo curso escolar. Pero si la ansiedad no desaparece, se vuelve abrumadora o interfiere con las actividades cotidianas, puede ser un problema de salud. trastorno de ansiedad.
Existen diferentes tipos de trastornos de ansiedad que pueden afectar a niños y adolescentes. Por ejemplo:
- Trastorno de ansiedad generalizada: estar muy preocupado por el futuro o por que sucedan cosas malas.
- Trastorno de ansiedad por separación: sentir mucho miedo a estar lejos de los padres o cuidadores.
- Trastorno de ansiedad social: estar muy preocupado por lo que otros puedan pensar o decir sobre ellos, y a menudo preocupado por hacer el ridículo.
- Trastorno de pánico: tener episodios de miedo repentino e intenso que incluyen síntomas como palpitaciones, dificultad para respirar o mareos cuando no hay peligro.
- Fobias: tener mucho miedo a algo o a una situación específica, como a las arañas o a la oscuridad.
Si su hijo padece un trastorno de ansiedad, también podría tener dolores de cabeza, de estómago u otros tipos de dolor sin motivo aparente. Además, podría tener problemas para dormir y sentirse muy cansado durante el día.
Ten en cuenta que algunos niños y adolescentes guardan sus preocupaciones y miedos para sí mismos, lo que puede dificultar que reciban la ayuda que necesitan. Por eso es tan importante que le hagan una evaluación de ansiedad a tu hijo.
Para obtener más información sobre la ansiedad en niños y adolescentes, consulte:
Lo básico: Causas
¿Qué causa la ansiedad?
Cualquier persona puede tener ansiedad. No es culpa tuya ni de tu hijo/a. Algunas experiencias pueden aumentar la probabilidad de que un niño o adolescente desarrolle ansiedad. Estas incluyen experiencias como:
- Afrontar una situación vital estresante, como una enfermedad grave o la muerte de un familiar.
- Tener problemas en la escuela, como ser acosado por otros niños.
- Experimentar trauma o abuso
- Vivir con alguien que tiene ansiedad
- Tener antecedentes familiares de ansiedad
Lo básico: qué esperar
¿Qué ocurre durante una prueba de detección de ansiedad?
El médico le hará preguntas a su hijo sobre sus sentimientos y comportamientos. Esto puede incluir preguntarle con qué frecuencia:
- Les preocupa que les pueda pasar algo malo a ellos o a un ser querido.
- Siente mucho miedo de estar lejos de sus padres o cuidadores.
- Se siente nervioso/a cuando está cerca de personas que no conoce bien.
- Tiene dolores de cabeza o de estómago en la escuela.
La evaluación de la ansiedad suele durar unos 10 minutos. Puede formar parte del chequeo médico anual de su hijo.
Lo básico: Tratamiento
¿Qué ocurre si el médico detecta signos de ansiedad?
Si su hijo muestra signos de ansiedad, el médico:
- Remita a su hijo a un terapeuta o médico con formación especializada en ayudar a jóvenes con problemas emocionales o de comportamiento.
- Habla con tu hijo sobre los tratamientos que pueden ayudarle a controlar su ansiedad, como la terapia cognitivo-conductual (un tipo de terapia de conversación) o los medicamentos.
- Solicitar pruebas para detectar otros problemas de salud.
Asegúrese de incluir a su hijo/a en la toma de cualquier decisión sobre su tratamiento.
Toma medidas: Consulta a un médico.
Toma medidas para proteger la salud mental de tu hijo.
Hable con el médico de su hijo sobre la posibilidad de realizarle una prueba de detección de ansiedad.
Pídele al médico que evalúe a tu hijo para detectar ansiedad. Si te preocupa tu hijo, asegúrate de comunicárselo al médico. Infórmate sobre los servicios disponibles en caso de que tu hijo necesite tratamiento.
¿Y el costo?
Dependiendo de tu plan de seguro, es posible que puedas hacerle una evaluación de ansiedad a tu hijo sin costo alguno. Consulta con tu compañía de seguros para obtener más información.
Su hijo también podría ser elegible para un seguro médico gratuito o de bajo costo a través de Medicaid o del Programa de Seguro Médico para Niños (CHIP, por sus siglas en inglés). Infórmese sobre las opciones de cobertura para su familia..
Si no tienes seguro médico, aún podrías acceder a una evaluación de ansiedad gratuita o a bajo costo. Encuentra un centro de salud cerca de ti y pregunta sobre las pruebas de detección de ansiedad..
Obtén más información sobre:
Toma medidas: Busca cambios
Anota cualquier inquietud que tengas.
Lleva un registro de las acciones y palabras de tu hijo que te hagan pensar que podría tener ansiedad. Si observas algún cambio en su comportamiento, anótalo y cuándo ocurrió. Incluye detalles como:
- ¿Cuánto tiempo lleva ocurriendo este comportamiento?
- Con qué frecuencia ocurre el comportamiento
- ¿Qué ocurre en la vida de su hijo cuando se produce este comportamiento? Por ejemplo, ¿sucede cuando llega la hora de salir para el colegio por la mañana?
- ¿Qué tan grave crees que es el comportamiento?
Comparte estas notas con el médico de tu hijo. También puedes usarlas para iniciar una conversación con él. Explícale lo que has notado y pregúntale qué opina. Ten en cuenta que algunos niños pueden tener dificultades para explicarte con exactitud qué les ocurre, o puede que no se den cuenta de estos comportamientos en sí mismos.
Toma medidas: Apoya a tu hijo
Encuentra recursos para tu hijo.
Si tu hijo/a no está preparado/a para hablar contigo sobre sus sentimientos, aún puedes hacer algunas cosas. Ayúdalo/a a encontrar recursos en línea y en la comunidad. Comparte estos recursos con tu hijo/a:
Para niños
Para adolescentes
Hazle saber a tu hijo que puede obtener apoyo de forma anónima (sin dar su nombre) mediante:
- Enviar mensajes de texto a la línea de ayuda para crisis — Envía un mensaje de texto con la palabra HOME al 741741
- Hablar en línea con alguien de la Línea de Ayuda para el Suicidio y las Crisis.
- Llamar o enviar un mensaje de texto a la Línea de Ayuda para el Suicidio y las Crisis. a las 988
Ayude a su hijo a hacer una lista de otras personas a las que pueda acudir con problemas o preguntas, como un profesor, un orientador escolar u otro adulto de confianza.
Recuérdale a tu hijo que siempre estarás ahí si quiere hablar.