En homenaje a Helen Windholz: Un legado de compasión y atención en HaysMed.
Tras una extraordinaria trayectoria de 46 años en HaysMed, Helen Windholz se ha jubilado, poniendo fin a una era de dedicación a la enfermería, especialmente en cuidados paliativos y de hospicio. El 24 de enero se celebró el último día de Helen, rodeada de compañeros, amigos y las numerosas personas a las que influyó positivamente en sus vidas.
Nacida y criada en una granja cerca de St. Peter, Kansas, la trayectoria de Helen en enfermería comenzó después de graduarse con honores (summa cum laude) con una licenciatura en enfermería de la Universidad Estatal de Fort Hays en diciembre de 1978. Su carrera en HaysMed, inicialmente el Hospital St. Anthony, comenzó inmediatamente después, cumpliendo un compromiso vinculado a una beca que recibió durante su último año de carrera.
La dilatada trayectoria profesional de Helen abarcó múltiples funciones de cuidados críticos y especializados. Comenzó en planta, pasando rápidamente a la UCI, donde formó parte del equipo de transporte, y posteriormente a la unidad de recuperación postanestésica (PACU), donde llegó a ser supervisora. En febrero de 2006, Helen se incorporó al departamento de cuidados paliativos y de hospicio, primero como enfermera eventual y luego a tiempo completo, influyendo profundamente en el programa gracias a su empatía, profesionalidad y liderazgo.
La trayectoria profesional de Helen Windholz es extensa e incluye certificaciones en Soporte Vital Cardíaco Avanzado (ACLS) y Soporte Vital Avanzado Pediátrico (PALS), contribuciones activas a numerosos comités, como la Organización Nacional de Cuidados Paliativos y de Hospicio, y el desarrollo de programas educativos para enfermeras de HaysMed. Su dedicación a la comunidad y al servicio también se ve reflejada en los prestigiosos premios que ha recibido. En 2020, Helen fue galardonada con el Premio DAISY, un reconocimiento nacional otorgado a enfermeras que demuestran habilidades clínicas excepcionales y una atención compasiva. Además, sus excepcionales contribuciones a HaysMed fueron reconocidas en 2005 con el Premio Hna. Mary J. Mollison a la Enfermera del Año, el máximo galardón otorgado a una enfermera dentro de la organización.
La vida personal de Helen es tan rica y variada como su vida profesional. Encontró el amor y sufrió una gran pérdida con la muerte prematura de su primer esposo, John Cline, y posteriormente se casó con Neal Windholz, con quien comparte una vida dedicada a la agricultura al norte de Victoria. Sus profundos lazos con la comunidad se evidencian en sus diversas actividades, entre ellas su servicio como ministra de la Eucaristía en HaysMed para pacientes católicos y su participación activa en la iglesia católica de Santa Ana en Walker, Kansas.
La celebración de la jubilación de Helen fue un homenaje a su profunda huella en HaysMed y en la comunidad sanitaria en general, reflejo de casi cinco décadas de dedicación profesional y gran generosidad. Sus compañeros compartieron anécdotas sobre su sabiduría, el consuelo que brindó a muchos pacientes y sus familias, y su labor como mentora de enfermeras más jóvenes. Al jubilarse Helen, HaysMed confía en que el legado que deja perdurará en la vida de quienes se beneficiaron de su ayuda.



