Conozca a su capellán de HaysMed: Chad Pritchett
Ofreciéndote comodidad y apoyo cuando más lo necesitas.
En HaysMed, entendemos que el cuidado de nuestros pacientes va más allá de la salud física; se trata de nutrir el espíritu y brindar consuelo en momentos de incertidumbre. Nos complace presentar al capellán Chad Pritchett, una pieza clave de nuestro equipo de atención compasiva. Chad ofrece apoyo espiritual, escucha atenta y un corazón lleno de empatía a nuestra comunidad hospitalaria.
Está aquí para ayudarte, ofreciendo servicios que impactan la vida de pacientes, familias y asociados por igual.
¿Podrías contarnos un poco sobre tu trayectoria y qué te llevó a convertirte en capellán?
Soy del gran estado de Alabama, ¡vamos, Tide!, y me incorporé al Ejército en el Departamento Médico. Pasé veinte años en hospitales militares y fui desplegado dos veces a Irak. También fui Jefe de Logística de varios hospitales del Departamento de Asuntos de Veteranos. Estoy casado con Tricia desde hace 33 años y tenemos cuatro hijos biológicos y uno adoptado. Tenemos seis nietos y uno más en camino.
Me entregué al ministerio en 2012 y fui elegido pastor de la Iglesia Bautista Ellis. Me contrataron como capellán eventual y supe que el hospital era mi hogar.
¿En qué consiste tu trabajo diario como capellán en HaysMed?
Cada día trae nuevos retos y aventuras. Una de mis principales funciones es velar por el bienestar del personal y los pacientes. Cada miembro del personal carga con responsabilidades que muchos desconocen. Con una sonrisa, una palabra de aliento, ofreciéndoles un café o un refrigerio, la dedicación que les brindamos se ve recompensada con su apoyo y cariño hacia los pacientes.
¿Cómo se brinda apoyo a los pacientes, las familias y el personal en momentos de crisis o necesidad?
Tras haber experimentado diversos traumas, desde la guerra hasta la pérdida de un padre y un nieto, uno de los mayores regalos que se le puede dar a alguien es escuchar. Al escuchar y hacer las preguntas adecuadas, pueden procesar el momento de crisis y salir adelante sabiendo que existe una "nueva normalidad". Gracias a esto, se dan cuenta de que pueden afrontarla y que pueden brindar la fuerza y el apoyo necesarios para ayudar a otros en momentos difíciles.
¿Qué es lo que más te satisface de tu trabajo como capellán?
Una de las mayores recompensas es poder brindar apoyo a pacientes, familiares o miembros del personal en sus momentos de mayor necesidad. En este puesto, veo lo mejor y lo peor de cada persona. Marcar la diferencia en la vida de alguien cada día es un día bien aprovechado, y tengo la oportunidad de hacerlo a diario.
¿Cómo se aborda la prestación de atención espiritual en un entorno sanitario diverso e inclusivo?
Uno de los mayores desafíos actuales es la diversidad que observamos. Las necesidades espirituales de cada persona son tan diferentes como ellos mismos. No existe una solución única para todos. Hay que comprender su situación particular.
¿Qué te gusta hacer fuera de tu trabajo en el hospital?
Sigo ejerciendo como pastor en la Iglesia Bautista Ellis hasta que contraten a un pastor a tiempo completo, pero cuando tengo tiempo libre, me encanta pasar tiempo con mi esposa y mi familia. Disfruto jugando al golf y, sobre todo en esta época del año, me gusta ver los partidos de fútbol americano de Alabama.



